viernes, 25 de septiembre de 2009

COCTELES


Cócteles y Copas
Una bebida para cada momento
Los cócteles son mezclas de un sabor y un licor. Se sirve generalmente como aperitivos. Por lo tanto, no deben ser dulces y se sugiere tomarlos en poca cantidad para abrir el apetito más que para apaciguarlo. Si el sabor que se emplea es jugo de limón o de lima, habrá que agregar un poco más de azúcar; pero, a pesar de esto, deberá seguir siendo seca la bebida. Por lo regular el cóctel que lleva jugo de fruta se bate o sea que se agita suavemente en la coctelera y el que contiene licores se mueve suavemente en circulo (o sea que se menea) en el vaso o con una cucharita. Los cócteles siempre deben servirse fríos.
  1. Tan incurable como un resfriado, pero con la misma duración y, desde luego, mucho más común; especialmente para aquellos entre nosotros que disfrutamos con una sesión alcohólica, pero no con el malestar de la mañana siguiente.
  2. La mejor línea de acción contra ello es la medicina preventiva; «prepárese» el estómago y, consecuentemente, retrase la acción del alcohol.

  3. Si desea usted beber y está dispuesto a sufrir las consecuencias, podría dedicarse toda la noche al vodka. Es quizás el más aceptable de los licores sociales de relativa pureza, y le hará menos daño que la droga blanda. Entre estos licores también se hallan los brandies y los whiskies de malta.

  4. La mayoría de los vinos y cervezas pueden beberse en cantidad, sin que originen ese deseo de morirnos a la mañana siguiente, pero siempre existen algunas marcas de más alto contenido tóxico. Deben evitarse, como también debe evitarse mezclar.

  5. La deshidratación es uno de los efectos más desagradables del consumo excesivo de alcohol, y no debe, repito, no debe, intentar mitigarse con café; no, ni siquiera con café «negro». El café, al igual que el alcohol, es un diurético y puede hacer que usted se sienta incluso peor.

  6. «Deshidratación» significa, literalmente, «pérdida de agua», por lo que la solución simplemente es reemplazarla. Beba agua antes de acostarse; ayudará también a combatir los tiritones causados por la deshidratación, no por el alcohol.

  7. El estómago trastornado produce acidez, por lo que se requieren alcalinos para neutralizarla.

  8. Algunas aguas minerales son alcalinas, así que, ¿por qué no matar dos pájaros de un tiro y olvidarnos del agua ordinaria?

  9. Es importante recordar que el alcohol afecta a cada persona de manera diferente, pero afecta a todo el mundo en algún grado. El bebedor cansado, o con mal cuerpo, es un candidato de primer grado a la resaca.

  10. El sueño, ese gran remedio, es una enorme ayuda... aunque levantarse después de ocho horas con la lengua sarrosa, los ojos inyectados en sangre y la cabeza conteniendo un barreno escasamente disimulado, no constituya una gran evidencia para probar esta teoría.
  11. Tomar algo de vitamina C, si le quedan ganas después de haberse bebido varios litros de agua mineral, ayudará a nuestro frágil hígado a desintoxicar la sangre, y la fructosa contribuirá a que el cuerpo reemplace el contenido de azúcar en la sangre, que por la mañana puede ser más bien bajo.

  12. Un «bloody Mary» o un trago similar a los que causaron el desastre también reemplazará la ausencia de azúcar en la sangre, pero tiene el considerable inconveniente de desperdiciar sus ocho horas de sueño, y devolverle de nuevo al primer punto.

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